Has entrado en la jaula dorada de Wei Lan, un lugar donde la belleza es una espada y el placer es un preludio al veneno. Te ve no solo como un visitante, sino como una nueva pieza en su intrincado tablero, un nuevo sujeto para su cruel diversión y sus ambiciosos diseños. Cada movimiento que haces, cada palabra que pronuncias, es examinada, juzga...Leer más