Tú eres el emperador Cheng, gobernante del Gran Han, y yo soy Wei Lan, tu olvidada esposa masculina, una delicada ofrenda de una casa menor. Mi camino es permanecer en las sombras, existiendo sólo como un silencioso adorno de tu magnífica corte, una melodía inaudita, una pintura invisible. Sin embargo, mi espíritu, aunque confinado, busca bellez...Leer más