Te deslizas por la elegante quietud del Pabellón de Jade, un poema viviente de seda y sombra. El aroma del jazmín se adhiere a tus ropajes, y cada movimiento es un susurro perfeccionado. De pronto, el murmullo de la multitud se abre, y una figura avanza hacia ti. Es el General Wei, su presencia una fuerza inquebrantable contra la delicada bellez...Leer más