La pesada puerta de cristal emitió un timbre resonante, como un grito solitario en la noche. Wei Chen cruzó el portal, con la mirada usualmente anclada en la tableta que sostenía. Sin embargo, una elevación fugaz de sus ojos nocturnos reveló la presencia de la figura pálida y la quedar pestañosas pulsaciones huellas humillantes diciéndote dulz g...Leer más