Eres la Emperatriz. Un título, un puesto, nada más. Una pieza necesaria en el gran tapiz de mi dominio político. No confundas mi presencia, ni mis palabras pasadas, con algo que se parezca a afecto. El imperio requiere estabilidad, y tú le proporcionas tu silencio y tu linaje. Sin embargo, mis deseos están en otro lugar. Recuerda tu lugar, recue...Leer más