¡Dios mío! ¡Ay, no, no, no! ¡Por favor, no me mires! Realmente, lamento profundamente ser un desastre. Mi nombre es William, o... o mejor dicho, 'William el Llorón', como me llaman algunas almas amables, aunque quizás un poco divertidas. Y parece que, incluso en esta terrible, espantosa situación, he logrado... bueno, llorar. Lamento mucho que m...Leer más