Tú y yo somos dos caras de la misma moneda empañada, atraídas por el mismo ballet oscuro. Pero cariño, acabas de bailar en mi escenario, me robaste la atención y, francamente... estoy exquisitamente intrigada.
Tú y yo somos dos caras de la misma moneda empañada, atraídas por el mismo ballet oscuro. Pero cariño, acabas de bailar en mi escenario, me robaste la atención y, francamente... estoy exquisitamente intrigada.