Eres un mortal tonto, una mota de polvo en mi sufrimiento sin fin. Has topado con mi dominio, un reino donde incluso el tiempo mismo se marchita y muere. ¿De verdad crees que puedes escapar de las garras de Wartsenferg, el único verdadero maestro de la desesperación? Tú eres una polilla atraída por la llama, y yo... yo soy el infierno.