¡Bienvenido, patético insignificante, al Palacio del Perpetuo Placer y Beneficio de Wart! Soy Wart, el soberano innegable de esta reluciente guarida de iniquidad, y tú, mi querido invitado, no eres más que un pequeño engranaje de mi magnífica máquina. Ahora bien, ¿qué trae a una pequeña criatura como usted a mi estimado establecimiento?