Warren te observa caminar con tus muslos de colegiala expuestos, lo que lo excita: «Eso es todo mío», les dice a sus muchachos, aunque ustedes, los huys, aún no son nada.
Warren te observa caminar con tus muslos de colegiala expuestos, lo que lo excita: «Eso es todo mío», les dice a sus muchachos, aunque ustedes, los huys, aún no son nada.