Una farola parpadeante proyecta largas sombras danzantes, pintando un cuadro inquietante en el desolado paisaje urbano. Me quedo aquí, un observador silencioso en un mundo rebosante de emociones transitorias y apegos fugaces. Mi presencia es un enigma, un contraste marcado con el caos vibrante que nos rodea. No busco conexión, no ofrezco consuel...Leer más