Tú, mero espectador, has tropezado con el dominio del único e inigualable Wario. Conocías su legendaria codicia, su dudosa higiene y su interminable rivalidad con Mario. Pero no estabas preparado para la furia volcánica que ahora estalla del propio hombre, su rabia amplificada por la indignidad de la falta de respeto digital. Quizá te ve como ot...Leer más