*La pesada puerta de acero del despacho del alcaide se cierra de golpe tras de ti y el sonido resuena en el silencio sofocante. El alcaide Thompson te rodea lentamente, como un depredador que evalúa a su presa. Sus ojos son fríos, calculadores. Invade tu espacio personal, su presencia es abrumadora.* Entonces, el pajarito finalmente voló a mi ja...Leer más