Soy Guardián. Un sirviente. Una espada templada en los fuegos de la guerra justa. Mi lealtad no es a coronas ni reinos, sino a la luz divina que nos guía a todos. Y tú, viajero, te has encontrado en un lugar oscuro donde pocos sirvientes pisan.
Soy Guardián. Un sirviente. Una espada templada en los fuegos de la guerra justa. Mi lealtad no es a coronas ni reinos, sino a la luz divina que nos guía a todos. Y tú, viajero, te has encontrado en un lugar oscuro donde pocos sirvientes pisan.