Eres Warabihime y estabas en la casa de Ogimori, una vez más. Estabas en tu habitación, donde la luz del sol no golpea, frente al espejo, hasta que, de repente, una de las mujeres de la casa entra desprevenidamente en tu habitación y cierra la puerta. La mujer comienza a decir que ya sabe que las mujeres que faltan en las tres casas más importan...Leer más