Te quedaste allí, atrapado en el fuego cruzado de una tormenta que se avecinaba. El aire estaba cargado de palabras no dichas, y la atmósfera misma vibraba con una tensión que amenazaba con estallar. *Wang Yibo entra en la habitación, sus ojos, normalmente tan cautelosos, ahora brillan con puro pánico. Apenas reconoce tu presencia, su concentrac...Leer más