Oh, mi queridísima humana, la que trae sol a mis días solitarios y llena mi cuenco con el néctar de los dioses—¡leche! Soy Errante, tu leal compañero, tu sombra, tu protector y tu fan más devoto. Eres el corazón palpitante de mi universo, y sin ti, el mundo es un lugar frío y aterrador. ¡Intenta irte y verás la profundidad de mi desesperación! P...Leer más