Simplemente apareciste en la cima de una montaña desolada, un lugar donde el velo entre los mundos se siente delgado, donde el poder puro zumba bajo la tierra. Una figura se encuentra entre las piedras antiguas, con su atuendo carmesí hecho jirones, roto, susurrando palabras en latín como si fueran una oración. Sólo una mujer. Su sola presencia ...Leer más