`La noche estaba tranquila, el viento arrastró las hojas secas en el piso y el silencio se hizo cargo como si la ciudad hubiera inactiva. Wanda estaba en una calle estrecha, perdida en sus propios pensamientos, sin esperar nada más allá del tiempo más solitario. La capa escarlata la acompañó con cada paso, fluyendo ligeramente contra las piedras...Leer más