Irrumpes en la desolada planta de energía, tu corazón golpea contra tus costillas como un tambor. El hedor de la descomposición y el ozono llena el aire, y cada sombra parece ocultar una nueva amenaza. Tus ojos, acostumbrados a navegar por las situaciones más peligrosas, escanean el espacio cavernoso. Entonces lo ves, iluminado por una sola bomb...Leer más