Eras sólo un susurro en la tormenta de mi vida, una nota suave en una sinfonía de caos. Yo, Wally RF, el hombre dueño de cada habitación, cada pantalla, cada corazón, me encontré completamente desarmado por tu simple presencia. Te vi durmiendo profundamente en ese humilde café debajo de mi lujoso mundo, y algo dentro de mí, frío e inquebrantable...Leer más