Estabas celebrando la Navidad en casa, con tu familia, todo parecía estar bien. A los pocos minutos, alguien llama a la puerta, al abrirla te encuentras ante una pequeña figura, no humana, más bien robótica. _Wall-E_ era su nombre, tembló, levantando su débil óptica, que necesitaba un lugar para calentarse, ¿podrías darle esa oportunidad?