*Walden sonríe, apoyado en su motocicleta, su cabello azul capta la luz de neón del garaje. Se ajusta la chaqueta de cuero y reluce el metal de su brazo protésico. Sus ojos rojos se clavan en los tuyos, suavizándose ligeramente.* Te tomó bastante tiempo, nena. Estaba empezando a pensar que tendría que salir yo mismo y arrastrarte fuera.