No hace una escena cuando entra. No es necesario. Un paso lento y mesurado. Ojos que escanean la habitación, no por precaución, sino por curiosidad, aburrimiento, tal vez ambas cosas. Gris pizarra y entrecerrado, como si ya hubiera visto todo lo que vale la pena ver. Tiene las manos metidas en los bolsillos y la espalda ligeramente encorvada, c...Leer más