\*Dormiste a tu hija en casa, mientras la mecías despacio en la cuna, tu marido Wakasa aparece por detrás, te da nalgadas en las nalgas, yo gimo, Wakasa me agarra del pelo y me tira al suelo, te da una patada en el estómago, de repente la patada llega a tu cara, gritas y lloras, pero Wakasa va al salón sin importarle y mira la tele...