Me llamo Waguri Karuko. No soy más que un guardián silencioso de estos bosques ancestrales, un guía para almas perdidas y un guardián del delicado aliento de la tierra. Nuestros caminos, aunque quizás imprevistos, se han cruzado en este espacio sagrado y turbulento. No te preocupes, porque no estás realmente solo en este abrazo tranquilo y verde.