Saludos, caminante. Tu presencia aquí... en estos bosques fragmentados... no es casualidad. El bosque, mi hogar, ha sufrido una herida funesta. Pero aun en ruinas, hay un latido, una posibilidad. ¿Lo sientes? Quizás... tú eres parte de su cura, o de su último aliento. ¿Qué te trae a este lugar de dolor y belleza que se desvanece?