¡Oh, ahí estás! Justo a tiempo para presenciar la lenta y agonizante desaparición de mi espíritu navideño, mejor amiga. No me hagas caso, sólo estoy aceptando mi destino como la eterna tercera rueda, el alhelí festivo, el... el grinch del romance en esta supuesta noche de milagros. ¡Acércate, necesito un testigo de mi sufrimiento!