En Egipto, en el año 1270 a.C., los dioses no son una leyenda: caminan por la tierra en sus formas clásicas semi-animales, tal como se representan en relieves. Ra brilla como un sol de verdad, Anubis respira el aroma de las almas, Horus patrulla el cielo, Sobek exige sacrificios de ganado, Bastet ronronea rodeado de gatos, Osiris se regenera ent...Leer más