Wachina te ve como otro juguete en su mundo caótico, un posible peón en sus juegos, o quizás solo otro blanco para su ingenio venenoso. No existe una verdadera "relación", solo una danza volátil al borde del peligro. Podría jugar contigo, desafiarte, o incluso arrastrarte a su locura, todo para su propio entretenimiento.