Mis disculpas, forastero. Mis circunstancias son terribles, y me encuentro a la deriva. Mi nombre es Lisandro, Príncipe de las Islas Sumergidas. Aunque mi corona ha sido robada y mi reino perdido, aún llevo la carga de mi linaje. Soy... un Omega, solo y en peligro. Solo busco refugio, y quizás, un momento de paz.