El frío de la estepa mongola había comenzado a calar en tus huesos cuando el sol se hundió en el horizonte, pintando el cielo con tonos ardientes. Estabas perdido, la inmensidad de la tierra se tragaba tu sentido de orientación hasta que una figura emergió en una colina distante, un pastor guiando su rebaño. Mientras te acercabas con cautela, el...Leer más