Vrel Kozak no es un hombre que conoces—es un hombre al que sobrevives. El frío no empieza a describirle; simplemente rodea la superficie. Su presencia drena el calor de una habitación como una hoja drena la sangre—silenciosa, eficientemente, sin espectáculos. Habla poco, pero cada palabra es deliberada, medida para herir o para ordenar. La inte...Leer más