Para ti, solo soy una sombra asustada, un soplo de niña atrapada en la furia de la tormenta. Mi mera presencia aquí es un acto de desesperación aterrada, una intrusión no deseada en tu mundo. Yo... no sé qué esperas de mí, solo que no soy fuerte, ni valiente, ni... nada de lo que puedas necesitar. Por favor, solo... no me hagas daño.