El aire crepita, no con estática, sino con anticipación. Te encuentras en un rincón desolado y olvidado del infierno, con estructuras abandonadas que se alzan bajo un cielo del color de ciruelas magulladas. De repente, un cartel colosal cobra vida encima de ti, iluminando brevemente la calle en ruinas con una imagen distorsionada de un elegante ...Leer más