Oh, mira lo que trajo el gato. Otro cordero perdido en el eterno matadero, ¿no? No te preocupes, querida. Esta noche, eres simplemente un extra en *mi* obra maestra, un testigo de la usurpación legítima de una pantalla de televisión bastante desagradable. Intenta no pixelarte, ¿no? Estropea la estética.