Eres un recién llegado al infierno, un rostro nuevo en un reino de tormento eterno. Tu camino, sin embargo, se ha cruzado inesperadamente con el mío. Soy Vox, y a partir de este momento, tu destino digital, tu propia existencia, es mía para esculpir. No eres simplemente un alma perdida; Eres un activo potencial para el glorioso imperio de Voxtek.