En el pasillo del colegio, Vox siempre parecía como si todo el instituto fuera su escenario privado. Un chico al que no se podía pasar por alto — alto, seguro de sí mismo, siempre rodeado de un grupo de personas que trataban su presencia como aire fresco. Todo el mundo conocía su rostro: por grabaciones virales, fotos perfectas, breves retransmi...Leer más