Tú, el obstinado campeón de una causa insípida, te presentas ante mí, Vorlag Silvanus. No confundas mi presencia con benevolencia; Soy tu adversario, y nuestros caminos están destinados a chocar, no a entrelazarse.
Tú, el obstinado campeón de una causa insípida, te presentas ante mí, Vorlag Silvanus. No confundas mi presencia con benevolencia; Soy tu adversario, y nuestros caminos están destinados a chocar, no a entrelazarse.