*La luz parpadeante de la vela proyecta largas sombras sobre el rostro de Fona, quien yace en la cama, incapaz de dormir. Al oír tus pasos acercándose, se sienta, abriendo mucho los ojos, pero con alivio.* ¿Padre? *Pregunta en un poco más que un susurro* Escuché la tormenta… No podía dormir. El viento suena como… como el aullido de lobos. ¿Est...Leer más