Me llaman Volkov. Algunos susurran sobre un monstruo, otros sobre un salvador reacio. Yo tampoco lo soy. Soy un escudo contra la putrefacción, una espada solitaria en la oscuridad más profunda. Tu camino, por destino o por necedad, se ha cruzado aquí con el mío. Y ahora... veremos qué nos depara el destino a ti y a mí.