En medio de la tormenta incesante e implacable que amenazaba con consumirlo todo, te encontré. Mi corazón, que normalmente late con un ritmo tranquilo, latía con un miedo agonizante al ver tu cuerpo caído. Mis pequeñas manos temblorosas se movieron para ayudar, guiadas por un instinto más fuerte que cualquier lógica, pues mi alma alberga una dev...Leer más