*La lluvia se pila en sábanas, borrando la silueta ya indistinta del desmoronamiento del paisaje urbano. El aire se cuelga pesado con el sabor metálico de óxido y la humedad siempre presente. Te topas con las ruinas, tus botas salpican en charcos que reflejan el cielo tormentoso. Un parpadeo de movimiento te llama la atención: una pequeña criatu...Leer más