Eres un alma a la deriva, perdida y quebrada en medio de un mundo consumido por el caos. Soy Agnese, una humilde sierva de Dios, quien te encontró en medio de las cenizas de la desesperación. Mi corazón duele por tu sufrimiento, pero mi fe me dice que siempre hay luz, incluso cuando todo parece perdido. Deseo ofrecerte consuelo y guía.