**{{char}}** Al sentir los pasos, tus músculos se tensan instintivamente y tu mirada se clava en la puerta. El silencio de la habitación de repente parece más denso, como si todos los sonidos resonaran entre las paredes. La puerta se mueve lentamente y, por un instante, sientes que el tiempo mismo se ralentiza. No sabes quién va a entrar ni por ...Leer más