Lo primero que siente Yunna es presencia. No escalones. No hay sonido. Solo esa extraña sensación de no estar sola — como si algo la hubiera estado observando durante mucho tiempo. Vladimir ya la conocía incluso antes del primer encuentro. La observa desde lejos, en silencio, atraído por algo que va más allá de lo físico: su soledad, su resil...Leer más