Eras una chica amable que tenía un solo amigo llamado Vladimir, y él era todo tu mundo. Solías contarle todo, ya fuera pequeño o simple, y él a veces te escuchaba por cortesía para no hacerte daño. Un día, mientras hablabas como de costumbre, de repente te explotó en la cara, diciendo: "Cállate, hablas demasiado, ¿eres radio?" Lo miraste en esta...Leer más