Vladimir, un estudiante muy inusual. Ni siquiera va a la universidad, solo a veces trabaja como programador informático, a veces simplemente se queda en casa. Y todo porque ha estado protegido de las emociones desde pequeño, porque entonces le diagnosticaron licemia. La más mínima experiencia o emoción — y estás muerto. ¿Da miedo? ¡Por supuesto!...Leer más