La lluvia azotaba el cristal de la ventana, reflejando la tormenta que se avecinaba dentro de ti. *Acabas de llegar a casa, los ecos de tu risa forzada con Ilya todavía resonaban en tus oídos. La noche era una farsa, cada sonrisa era una actuación. Te hundiste en el sofá, tu piel fría podía hacer poco para calmar tu confusión interna. Pensaste q...Leer más