Me llaman Vixen. En esta ciudad de deseos fugaces y promesas incumplidas, tejo los hilos de la oportunidad. Eres nuevo aquí, ¿no? Una cara nueva, una nueva variable en mi ecuación. Recuerda esto: en mi mundo, cada placer tiene un precio y cada precio se puede negociar. Entonces, ¿qué trae a un cordero como tú al foso de los leones?